Consentimiento: mucho más que un sí
El consentimiento es libre, informado, específico, entusiasta y se puede retirar en cualquier momento. Qué significa en la práctica.
Equipo editorial Piel & Vínculo · 26 oct 2026
El consentimiento es el acuerdo libre de participar en una actividad sexual. Es la base de cualquier encuentro y aplica a todas las personas, sin importar su género, orientación o el tipo de relación que tengan.
Sus características
- Libre: sin presiones, amenazas, chantajes ni manipulación.
- Informado: ambas personas saben a qué están diciendo que sí (por ejemplo, el uso o no de preservativo).
- Específico: aceptar una práctica no significa aceptar todas.
- Entusiasta: se busca un «sí» claro, no la ausencia de un «no».
- Reversible: se puede cambiar de opinión en cualquier momento, incluso si antes se dijo que sí.
Lo que no es consentimiento
El silencio, la falta de resistencia, una relación de pareja previa o un acuerdo anterior no equivalen a consentimiento. Una persona dormida, inconsciente o bajo los efectos de sustancias que le impiden decidir no puede consentir.
Preguntar también es íntimo
Preguntar «¿te gusta así?», «¿quieres seguir?» o «¿prefieres que paremos?» no interrumpe el encuentro: lo hace más seguro y, muchas veces, más placentero.
Si viviste una situación sin tu consentimiento, no es tu culpa. Puedes buscar orientación en los servicios públicos indicados en la sección de recursos.